KARMA Y DHARMA

El karma y el dharma son dos conceptos fundamentales de las religiones orientales que explican la ley de causa y efecto, el propósito de vida y el deber moral.

    • Karma: La ley universal de causa y efecto, donde cada acción, pensamiento o palabra genera una consecuencia futura.

  • Dharma: El deber correcto, propósito vital o camino de rectitud en armonía con el orden del universo. 

     


    Qué es el Karma

    • Causa y efecto: Lo que haces, piensas o sientes regresa a ti tarde o temprano.
    • Neutral: No es un castigo, sino una ley natural de balance.
    • Acciones mixtas: Puede ser positivo o negativo según la intención de tus actos. 

    Qué es el Dharma

    • Propósito vital: Es tu misión, deber y el camino recto que debes seguir en la vida.

    • Siempre positivo: Está cargado de virtudes como el amor, la compasión y el servicio a los demás.

    • Armonía: Representa vivir de acuerdo con el orden natural del universo. 

     

    Juntos explican cómo nuestras elecciones forman nuestro destino

    Ejemplos de Karma

    • Karma negativo: Tratas mal a tus compañeros de trabajo y hablas a sus espaldas. Con el tiempo, los demás pierden la confianza en ti, nadie te apoya cuando lo necesitas y te quedas aislado. 

    • Karma positivo: Ayudas de forma desinteresada a un vecino a mudar sus cosas pesadas. Semanas después, cuando se te descompone el carro, ese mismo vecino se ofrece a llevarte al trabajo.

    • Karma mental: Acostumbras reaccionar con ira y gritos ante cualquier problema menor. Creas un hábito mental que te vuelve una persona amargada y alejas a tu familia. 

     

     

     

    Ejemplos de Dharma

    • Cumplir tu deber laboral: Un maestro enseña con paciencia y amor a sus alumnos, no solo por el sueldo, sino porque siente que guiar a otros es su verdadera misión de vida.
    • Actuar con honestidad: Encuentras una cartera llena de dinero en la calle y decides buscar al dueño para regresarla intacta, guiado por tu rectitud moral y sin esperar aplausos.
    • Cuidado y servicio: Dedicas unas horas de tu semana a ser voluntario en un comedor comunitario, ayudando a quienes tienen hambre porque sientes que es tu responsabilidad con la sociedad

     


    KARMA Y DHARME

    7 LEYES ESPIRITUALES

    Karma

    El Karma puede ser definido como una memoria que resulta de nuestras acciones presentes y pasadas, y no sólo del pasado de nuestra vida, sino también de otras vidas. En el universo no existe bueno y malo; simplemente una situación existe.

    Por lo tanto, el Karma se podría decir que es una ley de enseñanza: no es ni premio ni castigo, es la memoria de algo no resuelto, no aprendido aún o pendiente de ser llevado a la acción.

    Al contar con herramientas que permiten encontrar la causa de cada uno de los sucesos de nuestra vida, podemos poner en acción la capacidad de transmutar (cambiar) nuestro Karma y, por consecuencia, cambiar nuestro destino, edificando un futuro de mayor luz.

    El Karma es un proceso que asegura la evolución de la conciencia. El conocimiento del Karma nos ayuda a entender los hechos inexplicables que nos suceden a lo largo de nuestra vida. Situaciones repetitivas, personajes que aparecen con mucha continuidad son todos maestros que llegan para que recordemos el Karma y, de ese modo, hagamos su transmutación. El karma es una ley universal que nos enseña que por cada acción nuestra habrá una reacción lógica.

    Todos nuestros actos tienen una consecuencia. El Karma va más allá de cualquier religión, es una ley universal que nace de la filosofía hindú y budista. Se trata de acciones y consecuencias, y nada tiene que ver con la religión que se profese.

    Es una ley universal que siempre esta presente. Según la cultura hindú, el karma se genera en las múltiples encarnaciones o vidas en las que el alma tiene la posibilidad de vivir con un cuerpo físico como humano. El karma puede entenderse como el cúmulo de deudas hacia otros seres o hacia la vida misma. Por eso en el proceso de reencarnación se posibilita el ajuste de estas deudas para el crecimiento del ser. En tiempos tan acelerados como los que estamos viviendo como raza, existe la posibilidad de una transmutación rápida y profunda del karma, tanto del personal como del planetario.

    El karma es aquello que se adeuda, ya sea por acciones incorrectas (con esto quiero significar que no están de acuerdo con las siete leyes universales cósmicas) como también por no llevar a cabo acciones que habían sido pautadas ante la Junta Kármica antes de la encarnación. Para los hindúes, el karma tiene muchas divisiones y categorías; citaremos las tres más importantes, que son las siguientes:

    SABIJA KARMA: Es el karma con el que hemos nacido, como resultado de vidas anteriores. Se podría decir que es la memoria de deuda de arrastre de vidas pasadas.

    AGAMI KARMA: Es el que recolectamos durante toda nuestra vida, a partir de nuestro nacimiento. Es el que vamos guardando en el presente en la memoria de nuestra alma.

    PARABDHRA KARMA: Es el karma inevitable, la cosecha de toda nuestra vida. Es la sumatoria de pasado y presente, es el karma del tiempo unificado.

     

               El Karma personal, de relaciones, genético; vivencia del karma de otros seres.

    En estos tiempos actuales escuchamos muy seguido hablar de la conciencia de unicidad, de unidad, la frase famosa “SOMOS UNO”.

    Esto nos da clara idea de que pertenecemos a una red y, hablando de karma, puede que haya relaciones kármicas. Veamos las siguientes definiciones de los posibles karmas.

    Karma Personal

    Es la memoria que surge de la suma de todas las acciones que una persona ha realizado a lo largo de todas sus vidas anteriores, y también de las acciones que no realizo en dichas vidas, acciones que omitió y que adeuda.

    Karma de relaciones

    Es el karma que se genera en la interrelacion entre dos o más almas en una vida o en varias, e involucra acciones y omisiones. Esta memoria de deuda puede generar desarmonías para futuras encarnaciones, hasta que se conozca la causa y se transmute.

    Karma genético

    Este es uno de los karmas mas pesados y difíciles de sobrellevar. Es la gran carga que traemos en forma de información grabada en nuestro sistema celular, que hemos heredado de nuestros antepasados, directos o no, y que nos afecta aunque no la hayamos provocado. Es muy común encontrarse con jóvenes que, a pesar de tener pensamientos amorosos y actitudes armoniosas con el entorno, igualmente presentan situaciones de vida densas y conflictivas, y esto muchas veces tiene que ver con el karma genético, el arrastre kármico de abuelos, bisabuelos o de algún otro integrante del árbol genealógico de la persona.

    Vivencia del karma de otras personas

    Popularmente se dice que la vivencia del karma de otra persona es la carga de la mochila ajena. Consiste en apoderarse de responsabilidades o potenciales de crecimiento ajenas. Esto crea un desequilibrio en nuestro karma personal y genera nuevo karma, por estar viviendo lo que le corresponde vivir a otro. Según la ley del karma, no hay alguien que juzgue los actos de la persona, sino que son los actos en si mismos los que generan sus consecuencias para la siguiente vida. Podemos darnos cuenta de la enorme importancia que tiene el conocer sobre nuestras vidas pasadas para mejorar la vida presente y las posteriores.

    Dharma

    El Dharma es una ley de retribución. Muchas veces vemos a nuestro alrededor personas a las que, aparentemente sin merecerlo o sin esfuerzo alguno, les llega todo, como si hubieran nacido con buena estrella.

    Y otros, se dice popularmente, nacen estrellados. No existe la suerte ni la mala suerte. El tema es que muchos seres tienen merecimientos de vidas pasadas y el universo los provee de todo lo que necesitan porque lo tienen ganado por acciones realizadas en tiempos pasados que acrecentaron la memoria dharmica del alma.

    Definitivamente, esas personas algo habrán hecho, posiblemente en otras existencias, para que la Divinidad les otorgue, les retribuya algo pendiente. Cuando un ser cumple su misión y además hace más servicio que el acordado, entonces genera Dharma.

    El Dharma es el cumulo de merecimientos que se manifiestan en una o en varias encarnaciones. La ley del karma y del Dharma nos permite transitar por los caminos experimentales en la evolución del ser. A través del uso de la apertura y lectura de los registros akáshicos, tenemos acceso a hacer modificaciones en la memoria del alma que elevan el nivel de conciencia personal y planetario a gran velocidad y con mucha profundidad.

    En estos tiempos ambos caminos se manifiestan aceleradamente, ya que se ofrece la oportunidad de sanar las almas antes del proceso de ascensión planetaria. En la actualidad, los ajustes que hace cien años demandaban varias encarnaciones de vida espiritual consciente se pueden saldar en una sola vida.

    Justamente esto es posible ya que el planeta todo esta en plan de ascensión. La ascensión planetaria es un proceso de iluminación del planeta y de todos los reinos que moran en el. Estamos ahora en el tiempo de redención que nos permite comprender, perdonar e iluminar el alma para lograr la elevación hacia un estado de mayor luminosidad.


    Las siete leyes universales

    Desde que la vida fue creada, a nivel universal existen leyes para que se dé en armonía, perfección y alegría. En la Tierra estas leyes fueron develadas a Hermes Trimegisto, dios griego cuyo nombre significa el tres veces grande o el que posee el don de la triple sabiduría.

    Hermes es el padre fundador de las ciencias herméticas y toda su literatura. Es reconocido en distintas tradiciones bajo diversos nombres, siendo siempre aquel que revela, quien trae la enseñanza desde los cielos.

    Así es como en Egipto es llamado Toth, y Mercurio por los romanos. La tradición cristiana medieval lo venera como custodio y guía de todos los hermetistas, o sea, de aquellos que practican las ciencias de la alquimia, la magia, la astrología y la cábala.

    Los conocimientos sobre las siete leyes universales Hermes los transmitió a sus maestros e iniciados en la filosofía, los cuales las escribieron en el libro del conocimiento llamado El Kybalion.

    La revelación de las siete leyes universales tiene por objetivo que estas sean meditadas y aplicadas a la vida cotidiana, con el fin de elevar la conciencia de la raza humana actual.

    La violación de estas leyes genera karma y esto, a su vez, hace que se ingrese en el sinfín de vidas para transmutarlo.

    Gracias a este tiempo de maravillosa aceleración y a herramientas como la lectura de registros akáshicos, podemos conscientemente sanar lo pasado y, siguiendo las leyes universales, no generar mas karma, sino lograr vivir en armonía con el universo.

    Los siete principios sobre los que se basa toda la filosofía hermética son los siguientes:

    1.El principio de mentalismo

    2.El principio de correspondencia

    3.El principio de vibración

    4.El principio de polaridad

    5.El principio de ritmo

    6.El principio de causa y efecto

    7.El principio de generación

    Seres de luz relacionados con los registros akáshicos

    Junta Kármica

    Cuando un alma deja el cuerpo físico, se va desdoblando en sus cuerpos hasta llegar al plano del alma, donde moran los seres de la Junta Kármica.

    Este es un lugar de evaluación de las vivencias, de reflexión, sanación y re-energizacion. Antes de retornar en una vivencia de cuerpo físico, el alma, en compañía y con la asistencia de la Junta Kármica, determina las pautas para la nueva vida terrenal, como, por ejemplo, la familia donde esa alma puede descender de acuerdo con la misión que tenga que cumplir y el karma que tenga que ajustar.

    La Junta Kármica esta formada por seres misericordiosos y de gran compasión. Son sumamente amorosos y serviciales. Es esta Junta Kármica la que determina quien va a encarnar cada año, para beneficio de la raza o para que ese individuo corrija errores de vidas anteriores. En el momento de desencarnar, es frente a estos seres ante quienes debemos presentarnos a fin de evaluar las vivencias que tuvimos durante la encarnación transcurrida.

    Ellos conforman el jurado del juicio final, solo que no es final, porque es eterno, y que no es un juicio con jueces que castiguen, sino que son seres que nos dan las herramientas de la conciencia para poder comprender y sanar aquello que no hayamos realizado de acuerdo con las leyes universales, y así poder transformarlo.

    Todos estos seres integrantes de la Junta Kármica representan la voluntad de Dios y su principal función es unir el Cielo y la Tierra.

    El Tribunal Kármico asiste a las almas que traspasan el umbral se les permite un tiempo prudencial para que descansen, visiten a seres amados y, en general, desaten las tensiones de la vida pasada.

    Este pasaje, en sánscrito, es llamado Devachan. Es un lugar de limpieza y re-energizacion del alma. El Devachan es un estado de conciencia del ser humano que se desarrolla durante aquella pausa e intervalo de descanso comprendido entre dos existencias terrestres; es el espacio que se extiende desde el proceso de la muerte hacia un nuevo nacimiento.

    La Junta Kármica evalúa la encarnación vivida por el alma en la Tierra en relación con las leyes universales del amor. El karma es una deuda espiritual que se contrae ante la transgresión de las leyes divinas universales. La Junta Kármica nunca castiga a ninguna corriente de vida.

    Las sentencias jamás son dadas como castigo; lo que sucede es que existe una ley cósmica que establece que el alma cosecha lo que ha sembrado, y cosecha de acuerdo con las vivencias que haya desarrollado en la Tierra. Esto determinara las futuras asignaciones.

    En el momento en que el alma se presenta ante el Tribunal Kármico, va acompañada con sus maestros, guías espirituales y ángel de la guarda. Luego, con todos juntos, se realiza la evaluación de la vida.

    El servicio de estos seres divinos siempre es el amor incondicional y nunca existe ninguna intencion de castigo. Las virtudes de la Junta Kármica son, amor, verdad, misericordia, compasión, justicia, oportunidad y perdón Cuando un ser humano se inicia en la apertura y lectura de los registros akáshicos, pasa a ser un representante en el plano físico de la Junta Kármica, debiendo actuar desde un lugar de mucho amor y comprensión hacia cada persona cuyos registros lea, comenzando, claro, consigo mismo.

     

    Kumaras, custodios del registro akáshico

    Los registros akáshicos están custodiados por Kumaras, que asisten a los seres humanos en la lectura de sus archivos rumbo a la ascensión planetaria. Los Kumaras gozan de inteligencia y gran sabiduría. Sanat Kumara esta a cargo de la ascensión planetaria de nuestro sistema. Un consejo de seres lo asisten.

     

    Seres del consejo :

    Sanat Kumara

    Gautama Buda

    Señor Maitreya

    Arcángel Miguel

    Melquisedec Metatron

    Maestro Saint-Germán

    Espíritu Santo


    Karma y el Dharma

    Ley del Karma y su importancia terapéutica

    Votos karmicos

    Contratos: Promesas, Pactos, Juramentos y Maldiciones

    Como romper pactos y promesas de otras vidas

    Corte de cordones energéticos

    El ego espiritual

    Relaciones karmicas

    Almas gemelas

    Llamas gemela

    Almas afines

    Almas compañeras

    El karma y el dharma son energías que se manifiestan en el ciclo de la existencia del ser, que no tiene comienzo ni fin.

    Según las leyes del budismo estas energías son expresiones constantes de nuestra experiencia terrenal a través de las diferentes reencarnaciones que hacen posible la evolución espiritual.

    El karma y dharma son creencias de gran trascendencia en religiones como el budismo y el hinduismo. Aunque existen algunas diferencias entre una religión y otra, en general, el karma se refiere a una ley de retribución que de forma sabia hace justicia con cada acto humano.

    Lo mismo sucede con el dharma, que tiene varios significados e interpretaciones, pero que básicamente se refiere al cumplimiento de la misión de vida, aunque también significa: religión, verdad, conducta correcta, contener o conservar. Según las leyes del budismo, el dharma también puede simbolizar “las enseñanzas de Buda”.

    El karma se entiende como un principio universal de justicia y equilibrio a partir del cual todas tus acciones tienen una consecuencia equivalente. De acuerdo con la tradición budista, el karma no se desprende de la existencia de un Dios que juzga y castiga los actos, sino de una fuerza cósmica que tiende a la compensación y la armonía.

     

    Así, el karma es el juez de nuestros actos, la energía trascendente e invisible que se deriva de nuestros comportamientos y que va acumulando consecuencias y pagos conforme a ellos. Las leyes del karma nos dicen en esencia que las fuerzas que pusimos en movimiento hace diez minutos o hace diez vidas volverán a nosotros.

    Íntimamente ligado a las reencarnaciones venideras, siguiendo los principios del hinduismo, el karma se convierte en la energía que usaremos para limpiar el alma hasta que alcancemos la perfección.

    Así, mientras que el karma simboliza la responsabilidad y el pago por nuestras acciones, la reencarnación nos ofrecería la oportunidad de seguir avanzando. Según esto, nosotros tenemos la libertad de comportarnos como queramos desde la primera encarnación y, en consecuencia, acumularemos esta energía.

    La creación de karma bueno y malo e intencional o no intencional dictará lo que tenemos que enfrentar y resolver en la vida. Nuestra primera meta es aprender, a través de la experiencia, a ser mejores.

     

    LAS 12 LEYES DEL KARMA

    Según las leyes del budismo existen doce preceptos que explican cómo fluye la energía trascendental del karma. A través de las enseñanzas de las leyes del karma tenemos acceso al conocimiento del sentido de la existencia y al significado de la palabra karma. Es importante destacar que no existe una interpretación única; de manera que las explicaciones a las 12 Leyes del karma que apuntamos recogen principios de varios sistemas de creencias.

    1 - LA GRAN LEY

    Lo que das, recibes. Es la ley principal, ya que todo tiene su retorno y se recoge lo sembrado. Según la ley del karma, las malas acciones regresarán a nuestra vida multiplicadas por diez También se conoce como la Ley de causa y efecto.

    Es el principal referente que tienen las personas cuando piensan en esta idea, en parte porque es uno de los pilares más importantes. Este principio dicta que toda acción, pensamiento o energía que reúnas se te devolverá, sin importar que sean buenas o malas.

    En definitiva, cosechas aquello que sembraste. No solo en la otra vida, sino también en esta. Por ejemplo, si queres tener amor debes empezar por amarte a vos mism@. Si quieres paz en tu vida debes ser una persona pacífica. Todo lo que te es dado es un efecto secundario de una causa por la que has mediado. Las demás leyes del karma se desprenden de esta.

     

    2 - LEY DE LA CREACIÓN

    Toda persona tiene como misión participar de la creación de la vida, como un componente inseparable del cosmos que somos. Según esta ley debemos encontrar lo bueno del mundo que nos ha tocado vivir para construir nuestra existencia.

    El karma dicta que vos sos el co-creador de tu vida, tu destino y tu futuro. Las cosas no llegan a tu vida porque sí; lo hacen porque creaste diferentes situaciones que han permitido que estas lleguen a vos. Por supuesto, no basta con una acción para postergar un

    estado. Debes estar de manera constante creando situaciones favorables y bondadosas para vos y para los demás. Nada sucede por casualidad; sucede porque vos mediaste en ello a través de la acción. Es importante destacar que no se trata de usar tus talentos, destrezas, habilidades y fortalezas en pro de tu propio beneficio; es también usarlos con los demás.

     

    3 - LEY DE LA HUMILDAD

    Ser humilde significa aceptar la realidad, aunque no sea de nuestro agrado. También mirar en nuestro interior y descubrir las debilidades, heridas, defectos, etc.Para que pueda hacerse algún cambio es necesario mirarse por dentro con verdadera humildad y autenticidad.

    Todo lo que neguemos en ese examen interior, o no queramos ver, nos influirá de forma negativa. Por otro lado, si sólo somos capaces de ver lo malo en las personas o cosas que nos rodean estamos renunciando a la humildad. La ley de la humildad se manifiesta de varias formas en el karma.

    La más importante es la que dice que debemos ser humildes al aceptar que nuestra vida actual es la consecuencia o el efecto de acciones pasadas. Si no asimilamos tal principio, el karma jugará en nuestra contra. Esta ley es muy importante, ya que te invita a asumir responsabilidad y evitar que estas recaigan en alguien más.

    Tu progreso laboral, familiar, académico y social no son más que el resultado de tus acciones. Tanto si estás conforme con ellos como si no. Si tu vida familiar, laboral o social no se corresponde con lo que esperabas, debes ser humilde para evitar atribuir el problema a familiares, amigos o terceros. Vos sos el único responsable.

     

    4 - LEY DEL CRECIMIENTO

    Para poder crecer, primero debemos cambiar nosotros y no esperar a que cambie el entorno o las cosas que nos rodean. Esta tarea no es fácil porque nuestra sociedad nos enseña a mirar hacia el exterior y no al revés.

    Nos prepara como entidades pasivas a esperar que ocurran los cambios que se ajusten a nuestras necesidades. Según esta ley, haciendo los cambios en nosotros mismos y aceptando lo que nos rodea, la vida también cambiará. La Ley del crecimiento dice que todo empieza y termina por nosotros mismos.

    Somos el Alfa y el Omega de nuestra propia vida, pero también de todo lo que nos rodea. Es decir, en la medida en que desees crecer espiritualmente, este crecimiento también se translitera hacia tu exterior, no al revés; lo que es un principio muy importante. La moral, la ética, los valores y la estabilidad de una región, se relacionan con qué han hecho sus ciudadanos de manera interna para crearlo.

    Otra de las interpretaciones de este precepto te enseña que no podes controlar a las personas o cosas que te rodean. Porque ellos también se rigen por esta ley, entonces no lograrás hacer nada respecto a ellos.

     

    5 - LEY DE LA RESPONSABILIDAD

    La ley del karma tiene implícita la Ley de la Responsabilidad, ya que todo lo que nos sucede es una consecuencia de nuestros actos, sean buenos o malos.

    De esta forma se deben aceptar con responsabilidad las cosas que acontecen en nuestra vida afrontando sus consecuencias. Esta ley te enseña que debes ser responsable de todo cuanto gire a tu alrededor. Tus acciones, tus pensamientos y tu vida en general son tu responsabilidad. Pero no solo eso.

    También sos responsable de lo que los demás piensan de vos (te juzgan por tus acciones), de cómo te tratan, de las consecuencias de tus obras y de cómo tratas a los demás. En definitiva, todo lo que te incluya de una u otra manera forma parte de tu responsabilidad. Por lo tanto, debes asumir el papel que desempeñas con compromiso.

     

    6 - LEY DE LA CONEXIÓN

    Todo está conectado. Todos los actos, desde los pequeños e intrascendentes, hasta los importantes, se conectan con todos los elementos del universo.

    Esta ley se relaciona con la teoría del aleteo de la mariposa, que afirma que cosas tan simples como el vuelo de este insecto puede tener grandes repercusiones en el mundo. En realidad, es el significado del karma y quiere decir que todo lo que hacemos repercute en el mundo y en nuestra vida.

    Toda tu vida está unida por el mismo hilo conductor. Tu pasado, presente y futuro, aun cuando parezcan desconectados entre sí, forman parte de un solo vínculo: la vida. Tu pasado está relacionado con el presente y este a su vez con el futuro. Se trata de una manifestación continua que depende estrechamente de la anterior.

    Sos lo que sos hoy por tus acciones anteriores; y mañana serás lo que serás por las cosas que estás haciendo hoy. La ley te enseña que el primer paso es tan importante como el último. Otras de las interpretaciones que se la da a este principio es que ninguna acción está desconectada, incluso cuando provenga de sujetos diferentes.

     

    7 - LEY DEL ENFOQUE

    Se refiere a estar atentos y enfocados, porque la vida está llena de oportunidades y de cosas hermosas, solo es necesario tener la mente y el corazón abiertos para recibirlas.

    Los que solo ven el mundo a través de la carencia o del deseo de poseer bienes materiales, no entenderán el fenómeno de la causalidad, la magia de la vida ni el significado de qué es karma.

    También se conoce en algunos contextos como la “Ley de la fuerza”. Indica que para lograr resultados trascendentales debes evitar hacer muchas cosas al mismo tiempo.

    Si haces esto, tu mente se nublará de principios como la ira o la codicia. Por tanto, debes enfrentar una cosa a la vez. Tanto tu energía como tu concentración deben estar en un único punto.

    Así logras mejores resultados en aquello que te propones. Pero no solo eso. El principio también dicta que no debes perder el enfoque hacia el lado espiritual. Si lo dejas a un lado, tu vida se descarrillará.

     

    8 - LEY DE LA GENEROSIDAD

    La amabilidad y generosidad hacia los otros seres humanos, con un estado mental de respeto hacia todas las formas de vida, es una condición para la evolución espiritual.

    También es un aspecto fundamental de la ley del karma que no es ajeno ni independiente de la manera en que interactuamos con nuestros semejantes.

    El karma se basa tanto en lo que decís como en lo que pensas. Debe existir un equilibrio entre lo que imaginas en tu mente con aquello que hacen tus manos.

    No basta considerarte una persona generosa y hospitalaria; debes practicarlo. Por ejemplo, si crees en ayudar a los pobres, en proteger a los niños desamparados, en cuidar y alimentar a las personas mayores, debes llevar acciones en tu vida que estén en la línea de todo esto.

    No es suficiente con aprobarlo en tu mente. En síntesis, debes practicar aquello en lo que crees y hacerlo con frecuencia; no una o dos veces, sino de manera repetitiva.

    Aunque el pensamiento condiciona tu ser, no tiene ninguna repercusión en la realidad. Solo podés cambiar aquello a lo que le dedicas tiempo y acción. Ser bondadoso, en definitiva

     

    9 - LEY DEL PRESENTE

    Vivir en el pasado o prediciendo el futuro nos puede impedir disfrutar el presente. Aprender a enfocarnos en el momento actual nos hace conscientes de lo que sucede y nos enseña a apreciar realmente cada instante vivido.

    También es llamada La ley del aquí y el ahora. Ya sabemos que el pasado, el presente y el futuro están conectados. A pesar de ello, no debes interpretar esto con tu mente siempre puesta en lo que pasó o en lo que pasará. Una cosa es estar consciente de la ley de conexión y otra es habitar en las acciones que has hecho o en las venideras.

    Tu vida consiste en el aquí y en el ahora, nada más. Las acciones que hiciste no las podés cambiar. Las que te quedan por hacer solo las podés controlar desde hoy.

    El presente, por tanto, debe ser tu punto de encuentro. Por supuesto, no debes aplicar este precepto solo con vos mism@, sino también con los demás.

    Por ejemplo, y para conectarlo con la ley anterior, no basta con que hayas sido generoso en el pasado o que planees serlo en el futuro. Debes hacer acciones generosas hoy.

     

    10 - LEY DEL CAMBIO

    La vida de los seres humanos transcurre en constante cambio. Sin embargo, muchas situaciones se pueden volver repetitivas hasta que se aprenda la lección pendiente, es parte de la ley del karma.

    Los conocimientos y experiencias que se van adquiriendo van forjando los cambios necesarios para el proceso natural de nuestra evolución. Si has tenido que lidiar de manera repetitiva con algo es con esta ley del karma puesta en acción.

    En términos simples, es la manera como el universo te motiva a aprender una lección. Tendrás que experimentar una y otra y otra vez algo hasta que aprendas verdaderamente de ello.

    Por ejemplo, si solo has tenido relaciones amorosas tóxicas, convivido en un desastroso ambiente laboral o lidiado con sucesos desagradables de manera repetitiva es porque no has aprendido la lección por completo.

    Cuando lo hagas, tu vida cambiará. Medita qué aprendizajes podés sacar de lo que te ha pasado para así ajustar tus acciones, pensamientos y decisiones.

     

    11 - LEY DE LA PACIENCIA Y LA RECOMPENSA

    La recompensa es producto de un arranque inicial. Nosotros somos los creadores y arquitectos de nuestro destino a través de cualidades como la determinación, el esfuerzo y la voluntad.

    Con frecuencia esperar con serenidad tiene su recompensa de una u otra manera. Para lograr grandes cosas se requiere tiempo, dedicación y mucho esfuerzo. Rendirte a la mitad del camino no es una opción.

    La ley de la paciencia dictamina que el trabajo duro vale la pena, en especial cuando lo haces con un propósito establecido.

    No solo hablamos de los trabajos que te recompensan a ti, sino también de los que haces por los demás. De hecho, son los que haces de manera desinteresada los que tienen mayor valor.

    El karma siempre te devolverá lo que das. Si de verdad crees en el karma, debes empezar a cultivar la paciencia.

     

    12 - LEY DE LA INSPIRACIÓN

    Los resultados en un objetivo perseguido son producto de la energía y la intención que se haya invertido en ello. Las contribuciones mediocres no impactan en la totalidad.

    Es por eso que implicarse profundamente en aquello que queremos es la forma de hacer que los sueños se vuelvan realidad. También llamada La ley de la importancia.

    La última de las leyes del karma. Pregona la importancia de las contribuciones individuales en la suma de un todo grupal. Tus acciones no pasan desapercibidas, sino que se suman a otras que afectan al mundo.

    No importa si se trata de un obrar grande o pequeño. El universo no se mantiene indiferente con respecto a ellas. Además, tus acciones también pueden inspirar a otros a hacer cosas similares.

    Así se logra una contribución más grande, creando un efecto bola de nieve.

    Es por eso que implicarse profundamente en aquello que queremos es la forma de hacer que los sueños se vuelvan realidad. También llamada La ley de la importancia. La última de las leyes del karma.

    Pregona la importancia de las contribuciones individuales en la suma de un todo grupal. Tus acciones no pasan desapercibidas, sino que se suman a otras que afectan al mundo.

    No importa si se trata de un obrar grande o pequeño. El universo no se mantiene indiferente con respecto a ellas. Además, tus acciones también pueden inspirar a otros a hacer cosas similares. Así se logra una contribución más grande, creando un efecto bola de nieve.

    Consecuencias del karma

    El hinduismo y el budismo creen que a través de la práctica de su religión se puede lograr la perfección, para así liberarse de lo que ellos consideran los cuatro principales sufrimientos humanos, que son la consecuencia del karma acumulado a través de las diferentes vidas de un alma: nacimiento, enfermedad, vejez y muerte. En ocasiones la manifestación del karma sucede muy pronto, por ejemplo, podemos ver como alguien que ha ganado dinero de forma fraudulenta lo pierde rápidamente, o alguien que ha sido infiel sufre una infidelidad.

    Existen diferentes tipos de karma, según el momento y la forma en que los efectos de nuestras acciones se manifiestan en nuestra existencia.

     

    Sanchita karma :

    Este karma es aquel que se acumula en el transcurso de todas nuestras vidas pasadas y que se manifestará en el futuro.

    Prarabdha karma:

    Es la porción del sanchita karma que se manifestará en la vida actual. Será siempre la parte más adecuada para la evolución espiritual de esta existencia.

    Kriyamana o agami karma:

    Es el karma que se está produciendo ahora, en la acción del momento presente, ya sea negativa o positiva, y que se va sumando al sanchita karma o karma acumulado. Se puede manifestar en una vida futura o en la actual.

     

     

    ¿Cómo podemos influir sobre el karma?

    ¿Cuál es el karma de una persona?

    Según la definición de karma, lo que nos pasa hoy es la consecuencia de nuestros pensamientos, actos y palabras del pasado, por lo tanto, el karma es una energía que podemos modificar.

    Además de actuar de forma noble y sincera, el karma puede ser influenciado con la toma de conciencia y la práctica de algunas acciones. Reconocer las situaciones de las cuales se puede aprender. Reconocer las situaciones en que hacer silencio es una actitud sabia.

    Focalizarse en aquello que nos hace bien: personas positivas y de buen corazón, y situaciones que promuevan el aprendizaje. Perdonar (a todos, incluso a nosotros mismos), soltar y liberar.

    Desechar sentimientos como los celos, la envidia, el odio o el rencor. Mantener una buena energía con pensamientos, palabras y acciones positivas. Mantener el amor y el respeto por uno mismo y por todo lo que nos rodea.

    Ejemplos de la influencia del karma

    Bajo la filosofía del karma, ningún agente externo, ni siquiera Dios, determina lo que acontece en nuestras vidas. Toda la responsabilidad recae en nuestros actos.

    Algunos ejemplos de karma se manifiestan permanentemente delante de nuestros ojos y muchas veces no sabemos interpretarlos.

    A continuación, ejemplos de qué es el karma de una persona:

    Alguien compra un repuesto automotriz robado porque sale más económico y luego le roban a él una pieza del coche. Contribuir económicamente con alguna causa justa y recibir al poco tiempo una suma de dinero inesperada.

    Un estafador que logra tener una fortuna engañando a sus clientes con productos de mala calidad, pero un día es puesto en prisión y pierde todo su dinero.

    Un niño que intimida a otro durante toda su infancia y más tarde en su adultez termina siendo su empleado. Un hombre que deja a su pareja e hijos para irse con otra persona que más tarde lo abandona también.

    Un padre maltratador de sus hijos mientras eran dependientes de él y cuando estos crecen lo abandonan en un geriatrico.

    Alguien que recibe una recompensa por devolver un costoso celular que encontró en la calle. Alguien que se burla de la situación de pobreza de otra persona y posteriormente cae en la ruina.

    ¿Qué es Dharma?

    Aunque el significado de Dharma es conocido popularmente como la consecuencia de una acción bondadosa o lo contrario de karma, en realidad el significado en Sánscrito de “dharma” es “propósito de vida” . Dharma, en sánscrito, tiene diversas definiciones, pero en todas se desprende una misma esencia: es la ley de Buda y también su protección convertida en un propósito, en un principio que debe ejecutarse con nobleza.

    La definición de dharma se refiere a aquello para lo cual se nació, el don o talento natural que se tiene de forma innata y que se puede desarrollar y afinar por medio del estudio y la práctica.

    El dharma debe ser entregado y ejercido como un servicio al prójimo. La práctica del dharma no puede ser egoísta, por el contrario, ejercerla como una entrega a la sociedad es una acción que debe de llenar de felicidad a quien lo hace y que al mismo tiempo genera buen karma.

    Es muy conocida la idea que afirma que no hay nada mejor que amar el trabajo que uno hace, pues de esta forma en vez de un trabajo es una pasión y una misión de vida.

    Por eso cuando se hacen las cosas con amor, alegría y entrega solo es posible recibir buen karma en compensación. Por estas razones el dharma solo puede ser positivo, a diferencia del karma que puede ser positivo o negativo.

    Las 4 nobles verdades del Dharma

    El Dharma se representa siempre en forma de rueda. Esta fue la forma en que Buda transmitió sus leyes al mundo.

    Esta rueda simboliza, a su vez, ese movimiento vital de muerte y renacimiento, de inicio y final que nunca se detiene.

    1. Sufrimiento La vida siempre involucra sufrimiento en formas obvias y sutiles. Incluso cuando las cosas parecen marchar bien, siempre sentimos un trasfondo interno de ansiedad e incertidumbre.

    2. La causa del sufrimiento Las personas solemos establecer unos apegos poco saludables con todo aquello que nos rodea. Según las enseñanzas del Dharma, las personas anhelamos, nos aferramos, a los bienes materiales e incluso a otras personas fomentando nuestros propios egoísmos, nuestras propias vulnerabilidades.

    3. El término del sufrimiento La buena noticia es que nuestros obscurecimientos son temporales. Son como nubes que pasan y oscurecen el sol de nuestra naturaleza iluminada, la cual está siempre presente. Entonces, el sufrimiento puede terminar porque nuestros obscurecimientos pueden ser purificados y la mente despierta está siempre disponible para nosotros.

    4. El camino Al vivir éticamente, practicar meditación y desarrollar sabiduría, podemos emprender exactamente el mismo trayecto hacia la iluminación y hacia la liberación del sufrimiento que los budas tomaron. Nosotros también podemos despertar.

    Consecuencias del Dharma

    La práctica del dharma trae como consecuencia la alegría y la paz interior. En general, las personas que llegan a descubrir y practicar sus dones y talentos suelen vivir satisfechos con su labor y su realidad.

    El dharma también fomenta una vida respetuosa de sí misma y de todas las otras formas de vida. Las personas que practican el dharma aman al prójimo, a los animales y plantas.

    De esta forma una profesión u oficio que de alguna forma dañe a los demás no es dharmática: cualquier actividad relacionada con las armas (fabricación, tráfico, venta, etc.), Cualquier actividad relacionada con las drogas (venta, traslado, producción), Cualquier actividad que dañe el medio ambiente (contaminación, tala de árboles, erosión de la tierra, etc.), Cualquier actividad que incite a la violencia, que promueva el maltrato animal…

    ¿Cómo podemos influir sobre el dharma?

    El dharma es una práctica existencial que nos aleja del sufrimiento y de sus causas. Todo lo que hacemos desde que despertamos cada día afecta el dharma.

    Comer, trabajar, ver una película, interactuar con los demás, todas nuestras acciones afectan nuestro dharma. Convertir cada acción de la vida cotidiana en dharma es muy fácil, para ello es necesario practicar la motivación altruista, ya que en general el dharma incluye todo lo que proteja y guarde el bienestar colectivo e individual.

    Para influenciar y cultivar el dharma es necesario eliminar los tres vicios principales que se consideran adharmicos (o contrarios al dharma): orgullo, intoxicación y promiscuidad o violencia física. 

    También es necesario practicar las diez reglas básicas:

    Perdón.

    Paciencia.

    Control del cuerpo y la mente.

    Honestidad.

    Santidad.

    Lógica.

    Control de los sentidos.

    Verdad.

    Conocimiento.

    Ausencia de rabia

    Diferencias entre karma y dharma A pesar de que ambos conceptos, Dharma y karma, están relacionados con las acciones humanas y sus consecuencias, sus significados son diferentes.

     

    Los ejemplos de dharma y karma están permanentemente presentes en cada instante de nuestra vida.

    Tiempos en que se manifiestan el karma y el Dharma

    El karma se crea a medida que suceden las experiencias y acontecimientos diarios y se puede manifestar a corto, mediano o largo plazo.

    También puede pasar a formar parte del Sanchita karma, para luego revelarse en otra vida futura, cuando se considere que es el momento apropiado para la evolución espiritual de esa persona en esa existencia.

    El dharma ocurre en el momento presente, en cada día que vivimos, trayéndonos la satisfacción de estar realizando aquello para lo cual vinimos, o en caso contrario, la sensación de que algo nos falta cuando no estamos cumpliendo con el plan.

     

    El karma y la terapia regresiva

    La terapia regresiva hace posible que un paciente retroceda a su pasado y rememore momentos singulares, pero también está muy presente en el concepto de vidas pasadas y del karma.

    Este karma se entiende como el espíritu de aquello que somos, nuestra energía según las experiencias que nos han tocado vivir y los actos que nos conforman como personas.

    Por tanto, en ese pasado, en esa configuración de nuestro ser más primitivo, de aquello que hace que seamos como somos, la terapia regresiva es una herramienta importante para conocer las vidas pasadas que han contribuido a nuestro karma.

     

    ¿Cuál es la relación entre karma y terapia regresiva?

    Obviamente, la relación está clara cuando se entiende que el presente, que la suerte de este momento o del futuro tiene que ver con lo experimentado en el pasado, con el modo en el que hemos vivido una vida anterior reencarnado en otra persona.

    Sólo entendiendo esto, podemos aceptar la importancia de las terapias regresivas para conocer el porqué de muchos problemas que afectan a determinadas personas. Por ello, los terapeutas recurren a esta herramienta para averiguar traumas y situaciones dolorosas que explican miedos, fobias, y comportamientos futuros que tienen difícil interpretación y comprensión y que, a priori, no guardan relación con un suceso que haya vivido el sujeto en su vida actual.

    Para ello, la terapia regresiva, induce al paciente a un estado de seminconsciencia, de trance o de hipnosis controlada para, por medio de preguntas, conocer sus recuerdos y cuáles han sido sus vidas anteriores o reencarnaciones. De este modo, el terapeuta se retrotraerá a momentos que ni siquiera el paciente es capaz de recordar, pero que a él pueden ayudarlo a comprender la disfuncionalidad o alteración que presenta en la vida actual el individuo.

    Y mientras el profesional profundiza en su mente, en sus recuerdos, el sujeto empieza a entender algunos sucesos y siente paz, calma.

    Entonces puede que recuerde la sesión y comprenda por qué le ocurre algo o por qué siente esa fobia. Y sabrá que es irracional, que no ocurrió en esa vida, que es una consecuencia de una vida pasada y podrá superarla para dejarla atrás. Por esta razón, muchos expertos confían en esta terapia para sanar con vidas pasadas el karma de sus pacientes.

    Brian Weiss Brian Weiss es un médico y psiquiatra estadounidense, conocido por sus investigaciones sobre: la reencarnación, la regresión de vidas pasadas, la progresión en vidas futuras, y la supervivencia del alma humana después de la muerte.

    A través del cuerpo de los pacientes del Doctor Brian Weiss sometidos a regresión hipnótica, no sólo se puede acceder al pasado de su alma en busca de un hecho traumático, sino que también almas de diferentes sabios o maestros pueden intervenir para transmitir al terapeuta explicaciones acerca de la evolución espiritual.

    En el siguiente relato se enlazan varias citas de sabios dando su explicación acerca de los diferentes tipos de karma, incluyendo el karma colectivo, pasando por la cuestión de la fama, y la necesidad de perdonar y ser perdonado.

     

     

     


    Citas de los sabios… –

    Existen varios tipos de karma, de deudas por saldar.

    - El karma individual corresponde a las propias obligaciones de la entidad, que sólo le pertenecen a ella. Pero también hay un karma colectivo, las deudas del grupo, y existen diversos grupos: religiones, razas, nacionalidades, etc. En un nivel más amplio, está el karma planetario, que afecta el destino del planeta y sus consecuencias.

    En el karma colectivo, no sólo hay deudas individuales acumuladas y sedimentadas, sino que sus consecuencias terminan por atribuirse al grupo, al país o al planeta. La aplicación de este karma colectivo determina el futuro del grupo o del país.

    Pero también se aplica al individuo que se reencarna dentro del grupo o del país, o al mismo tiempo y en relación con ese grupo o país, aunque no pertenezca a él, o en una época posterior… La acción se convierte en una acción correcta cuando se lleva a cabo a lo largo del Camino, a través del Sendero que conduce a Dios.

    El resto de caminos acaban siendo falsos senderos o espejismos, y la acción que se lleva a cabo a lo largo de ellos no es la acción correcta. Así pues, la acción correcta estimula la espiritualidad de la persona y su recuperación.

    Toda acción que favorezca la justicia, la misericordia, el amor, la sabiduría y todos los atributos que denominamos divinos o espirituales es inevitablemente una acción correcta.

    El fruto de la acción correcta es la meta deseada. Los frutos de las acciones que se llevan a cabo por los otros caminos son transitorios, ilusorios y falsos. Son frutos tentadores y engañosos, pero no son lo que realmente deseamos. Los frutos de una acción correcta abarcan todos nuestros objetivos y anhelos y todo lo que necesitamos y deseamos. La fama es un buen ejemplo.

    Todo aquel que persigue la fama como una meta en la vida, probablemente la obtendrá durante un tiempo. Pero esta fama será pasajera e insatisfactoria. Sin embargo, si la fama llega de un modo espontáneo, como resultado de la acción correcta, acción llevada a cabo en el Camino, durará y será verdadera, aunque para la persona que se halla en el Camino esto no será importante. He aquí la diferencia entre el deseo egoísta de fama, por parte de la persona, y la fama no buscada y no deseada, que es el resultado de la acción correcta.

    La primera es ilusoria y efímera. La segunda es real y duradera, y es fiel al alma. En el primer caso se acumula al karma, y es necesario saldarlo; en el segundo no.

    A veces los mensajes se suceden como destellos y son muy concisos. –

    El objetivo no es ganar sino abrirse. Luego, como si les volviera a tocar el turno, los mensajes son de nuevo más psicológicos y adquieren la forma de impresiones que se suceden una detrás de otra, como centelleos. –

    Dios perdona, pero también debes ser perdonado por los demás, y tienes que perdonarlos a ellos.

    El perdón también es una responsabilidad tuya.

    Debes perdonar y ser perdonado. El psicoanálisis no repara los daños.

    Tienes que ir más allá del entendimiento y realizar cambios, mejorar el mundo, arreglar las relaciones, perdonar a los demás y aceptar su perdón.

    Es sumamente importante perseguir la virtud sin descanso. Solamente hablar de ella no es suficiente. Entender con el intelecto y no aplicar un remedio tampoco es suficiente. Pero expresar el amor sí lo es.